21 noviembre 2016

El país del fin del mundo, de Terry Pratchett

Terminado de leer la vigésimo segunda entrega de la saga de Mundodisco. Ya sabéis, ese mundo plano que viaja por el Universo a lomos de 4 elefantes que descansan sobre la gran tortuga A'tuin.

En esta novela, Ricewind, nuestro mago de cabecera llega a un continente muy parecido a Australia. En él, se meterá de lio en lio, de un embrollo a otro. Mientras tanto, el cuerpo docente de la Universidad Invisible de Ankh-Morph se ve misteriosamente teletransportado a una isla extraña. En esta isla se encontrarán con el dios de la Evolución, que hará un poco más difícil o más fácil, según se mire, la vida de los magos en esta isla solitaria en mitad del océano. Por cierto, en esta teletransportación no solo van a recorrer distancia si no también tiempo, va a viajar en el tiempo.

Cómo siempre que leo un libro de Mundodisco, aquí os dejo una serie de frases/párrafos que me han llamado hecho gracia:


  • “El prefecto mayor, moviéndose con la lentitud entre recelosa y asombrada habitual en quienes acaban de descubrir que todavía conservan todos sus miembros, se quitó su sombrero puntiagudo. Normalmente era algo que un mago sólo hacía en las circunstancias más sombrías"
  • “Ponder sabía que nunca hubiese debido permitir que Ridcully examinará los escritos invisibles. Después de todo, no dejar que tu jefe sepa qué demonios haces durante todo el día siempre ha sido, es y será un principio básico de las relaciones laborales.”
  • “Confiar la gestión de los recursos humanos a Ridcully equivalía a permitir que el rey Herodes se encargara de organizar los recreos para la Asociación Infantil de Belén.”
  • “La mayoría de las prendas acababan siendo discretamente entregadas a instituciones benéficas. Una de las peculiaridades más admirables de Ankh-Morpork es que por muy deforme que sea una prenda, siempre habrá alguien a quien le vaya bien.”
  • “Más que flotar, yo diría que no acaba de hundirse del todo —observó Ridcully—.”
  • “pero no cabía duda de que aquellos hombres tenían el aspecto robusto y cejijunto típico de esos empleos en los que el examen de entrada consiste en preguntarte el nombre y el solicitante consigue aprobar por los pelos al tercer intento.”
  • “Las personas que viajan mucho enseguida aprenden a evitar cualquier oferta alimenticia ofrecida dentro de la categoría «especialidad regional», dado que en realidad el significado del término se reduce a que el plato es tan horrendo que la gente que vive en otros lugares prefiere arrancarse las piernas a mordiscos antes que comérselo.”
  • “Las olas eran demasiado grandes para ser olas, pero tenían el tamaño justo para las montañas.”
  • “Siempre metemos en la cárcel a nuestros políticos en cuanto acaban de ser elegidos. ¿Vosotros no? Ahorra tiempo ”
El siguiente libro a leer... "Chernóbil, 25 años después" de Santiago Camacho.



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